La recuperación de cartera no se mide en demandas presentadas. Se mide en pesos que entran a la cuenta bancaria del cliente. Esa diferencia —entre actividad procesal y resultado real— es lo que separa a las firmas que facturan honorarios por hora de las firmas que, como PRAVICE, solo cobran cuando el cliente cobra. Este documento explica cómo trabajamos, qué tipo de casos aceptamos, y qué puede esperar concretamente al contratar nuestros servicios.

Nuestra filosofía: menos demandas, más resultados. Judicializamos solo cuando es estratégicamente necesario. Priorizamos el recaudo efectivo sobre la actividad procesal sin propósito. Esto no es una frase de marketing: es la consecuencia directa de cobrar únicamente sobre lo recuperado.

¿Cuándo contratar una firma de recuperación de cartera?

No toda cartera vencida necesita un abogado. Hay deudas que se cobran con una llamada, y otras donde la gestión interna es más eficiente. Pero hay tres escenarios donde contratar una firma especializada deja de ser una opción y se vuelve una necesidad:

Primero, cuando el deudor deja de responder y el tiempo empieza a contar en su contra. Cada factura tiene un plazo de prescripción, y una vez vencido, la deuda existe legalmente pero ya no es exigible. Si su cartera lleva más de dos años sin gestión judicial, está en zona de riesgo.

Segundo, cuando el volumen desborda la capacidad interna. Una empresa con 10 facturas pendientes puede gestionarlas con su contador. Una empresa con 200 o 2.000 facturas en distintos estados, con distintos deudores, con distintas fechas de radicación, necesita un sistema. Y ese sistema debe incluir clasificación por ruta procesal, matriz de prescripción y trazabilidad por factura.

Tercero, cuando el deudor es una entidad con poder de negociación desigual. Cuando usted es una IPS pequeña y el deudor es una EPS grande, o cuando usted es un proveedor y su cliente es una corporación que paga a 180 días como política, la gestión directa tiene un techo. Una firma jurídica cambia la correlación de fuerzas.

Casos representativos de recuperación

Estos son tres escenarios reales que ilustran cómo trabajamos. Son casos típicos: no los excepcionales, sino los que vemos recurrentemente en el sector.

Caso 1 — IPS con $4.000 millones en cartera glosada

Una IPS de mediana complejidad acumuló durante tres años facturas glosadas por una EPS bajo el argumento de "falta de pertinencia". Habían respondido todas las glosas, pero no recibían pronunciamiento definitivo ni pago. La cartera estaba contablemente viva pero financieramente muerta.

Estrategia aplicada: proceso declarativo con reconstrucción probatoria completa, factura por factura, incluyendo soporte médico y administrativo. En paralelo, solicitud de medidas cautelares sobre cuentas de la EPS para asegurar el recaudo futuro.

Caso 2 — Proveedor con $1.200 millones en facturas aceptadas

Un proveedor de servicios ante un hospital público tenía facturas aceptadas administrativamente desde hacía 18 meses. No había discusión sobre la existencia de la deuda; el pago estaba bloqueado por "restricciones presupuestales" sin fecha de solución.

Estrategia aplicada: proceso ejecutivo directo (la aceptación administrativa configuraba título ejecutivo) con embargo preventivo de recursos del Sistema General de Participaciones, en paralelo con negociación con la entidad territorial para acuerdo de pago con garantía real.

Caso 3 — Clínica con $800 millones en prescripción inminente

Una clínica tenía cartera con ADRES con más de dos años y medio de antigüedad, sin gestión judicial previa. El riesgo de prescripción era inminente: seis meses. Si no se radicaba demanda a tiempo, la cartera se perdía legalmente.

Estrategia aplicada: radicación urgente y priorizada de demandas ejecutivas para interrumpir el término de prescripción, investigación patrimonial ADRES para asegurar la efectividad del cobro, y seguimiento expedito del trámite procesal.

¿Qué tipo de casos aceptamos?

Aceptamos casos donde existe una ruta clara hacia el recaudo. Dado que solo cobramos sobre lo recuperado, somos selectivos: no aceptamos cualquier caso. Durante el diagnóstico evaluamos viabilidad jurídica, capacidad patrimonial del deudor, riesgo de prescripción y calidad del soporte documental.

Situación Nuestra respuesta
Facturas aceptadas sin pago Aceptamos. Ruta ejecutiva, alta probabilidad
Cartera glosada con soporte documental Aceptamos. Ruta declarativa con reconstrucción
Cartera próxima a prescripción Aceptamos con prioridad. Radicación urgente
Deudor insolvente sin patrimonio Evaluamos viabilidad antes de aceptar
Cartera ya prescrita No aceptamos. Ya no hay derecho de cobro

Modelo de honorarios: sin anticipos, sin sorpresas

Nuestro modelo es simple: 10% sobre el valor que efectivamente ingresa a sus cuentas. No cobramos por presentar la demanda, no cobramos por cada audiencia, no cobramos cuotas mensuales. Si el proceso no resulta en recaudo, usted no paga honorarios. Los únicos costos que pueden existir son los gastos procesales directos (copias, notificaciones, peritajes cuando son indispensables), y estos se acuerdan caso por caso antes de iniciarse.

Este modelo tiene una consecuencia lógica que vale la pena destacar: nuestro incentivo es el mismo que el suyo. Si no recuperamos, no ganamos. Eso nos obliga a priorizar los casos con mayor probabilidad de éxito, a cerrar procesos con agilidad, y a rechazar estrategias dilatorias incluso cuando serían rentables para firmas con cobro por hora.

Servicios relacionados

¿Tiene cartera vencida? Hagamos el diagnóstico.

48 horas, sin costo, sin compromiso. Evaluamos viabilidad antes de aceptar el caso.

Solicitar diagnóstico